Para iniciar una investigación es importante saber el tipo de métodos que se pueden utilizar durante el proceso de la misma, sus principales características y las herramientas que nos proporcionan para obtener mejores resultados. El método elegido dependerá de los objetivos y características mismas de nuestra investigación, por supuesto, lo más conveniente sería utilizar más de un método, pues su combinación enriquece las perspectivas y alcances que podamos tener al desarrollarla y concluirla.
Los métodos más comunes que se utilizan en la investigación son el método analítico y el método sintético, o la combinación de ambos. El método analítico implica el análisis mediante la descomposición o separación de un todo en sus partes o de sus elementos constitutivos. Procede por medio de la inducción, de lo compuesto a lo simple, de lo particular a lo universal, de los fenómenos y hechos a las leyes y causas que los rigen y producen.
El método sintético, por lo contrario, consiste en unir sistemáticamente los elementos heterogéneos de un fenómeno con el fin de reencontrar la individualidad de lo que se observa. La síntesis, significa la actividad unificante de las partes dispersas de un fenómeno, sin embargo, la síntesis no es la suma de contenidos parciales de una realidad, la síntesis añade a las partes del fenómeno algo que sólo se puede adquirir en el conjunto, en la singularidad. Parte de la deducción
El método sintético es el utilizado en todas las ciencias experimentales ya que mediante ésta se extraen las leyes generalizadoras, y lo analítico es el proceso derivado del conocimiento a partir de las leyes. La síntesis genera un saber superior al añadir un nuevo conocimiento que no estaba en los conceptos anteriores, pero el juicio sintético es algo difícil de adquirir al estar basado en la intuición reflexiva y en el sentido común, componentes de la personalidad y que no permiten gran cambio temporal.
El método sintético es el utilizado en todas las ciencias experimentales ya que mediante ésta se extraen las leyes generalizadoras, y lo analítico es el proceso derivado del conocimiento a partir de las leyes. La síntesis genera un saber superior al añadir un nuevo conocimiento que no estaba en los conceptos anteriores, pero el juicio sintético es algo difícil de adquirir al estar basado en la intuición reflexiva y en el sentido común, componentes de la personalidad y que no permiten gran cambio temporal.
El método heurístico viene del griego buscar, y encontrar, y este se aplica a la metodología al tratar de encontrar “la verdad”. La primera regla advierte que el proceso de investigación debe realizarse partiendo de lo conocido hacia lo que en principio aparece como desconocido.
La segunda establece que el proceso de investigación debe realizarse de forma gradual, lo que significa que cada una de las conclusiones a las que se llega debe haber sido extraída de los principios más próximos o inmediatos, a la vez que se guarda la debida conexión entre las progresiones, sin que se omitan pasos intermedios. La tercera es que todo el progreso se distinga por la claridad, la brevedad y la solidez. El método heurístico expuesto por Mario Bunge dice que no hay recetas infalibles para la solución correcta, pero que si brindan un apoyo firme para llevar a buen término los problemas de investigación.
El método fenomenológico está basado en la experiencia cotidiana, consiste en una descripción de las esencias de los fenómenos vivido. No pretende explicar las cosas por sus causas sino hacer una descripción de dichas esencias. El criterio de verdad se da mediante las etapas del conocimiento, obteniendo la evidencia con el que se comprueba un conocimiento
Patton advierte que “el término fenomenología ha pasado a usarse tan ampliamente que su significado se ha hecho confuso. A veces se ve la fenomenología como un paradigma, a veces como una filosofía o como una perspectiva, e incluso a veces como sinónimo de métodos cualitativos o indagación naturalista” y refiere que buena parte de esta confusión proviene de las distintas posturas adoptadas respecto al doble significado atribuido a esta perspectiva. Para unos lo fundamental es centrarse en las experiencias e interpretaciones de los fenómenos, por parte de la gente que los vive, no siendo imprescindible que el investigador tenga la experiencia del fenómeno que estudia. Para otros, en cambio, la adopción de una perspectiva fenomenológica comporta un “mandato metodológico” que exige al investigador vivir la experiencia del fenómeno estudiado.
El método fenomenológico está basado en la experiencia cotidiana, consiste en una descripción de las esencias de los fenómenos vivido. No pretende explicar las cosas por sus causas sino hacer una descripción de dichas esencias. El criterio de verdad se da mediante las etapas del conocimiento, obteniendo la evidencia con el que se comprueba un conocimiento
Patton advierte que “el término fenomenología ha pasado a usarse tan ampliamente que su significado se ha hecho confuso. A veces se ve la fenomenología como un paradigma, a veces como una filosofía o como una perspectiva, e incluso a veces como sinónimo de métodos cualitativos o indagación naturalista” y refiere que buena parte de esta confusión proviene de las distintas posturas adoptadas respecto al doble significado atribuido a esta perspectiva. Para unos lo fundamental es centrarse en las experiencias e interpretaciones de los fenómenos, por parte de la gente que los vive, no siendo imprescindible que el investigador tenga la experiencia del fenómeno que estudia. Para otros, en cambio, la adopción de una perspectiva fenomenológica comporta un “mandato metodológico” que exige al investigador vivir la experiencia del fenómeno estudiado.
En las artes visuales y sobre todo en el área de arte urbano, el método fenomenológico es de gran importancia ya que las dinámicas mismas de la ciudad son muy complejas y muchas veces aporta más una descripción y comparación de eventos que el tratar de determinar específicamente causas y efectos.
Fuentes de investigación
Juárez, José Manuel y Comboni, Sonia, Introducción a las Técnicas de Investigación, Ed. Trillas, México, 1990, p.p. 91-105.
Gutiérrez, Raúl , Introducción a la lógica, editorial Esfinge, México, 1975.
Márquez, Daniel, Lógica, Editorial Porrúa, México
Bunge, Mario, La investigación científica, Editorial Ariel Methodos
Vallers, Miguel, Técnicas cualitativas de investigación social. Reflexión metodológica y práctica profesional, Ed. Síntesis, España, 2000